PROYECTO LITERARIO INTERNACIONAL BABELFAMILY
La autora se zambulle en un ambicioso proyecto literario. No solo toma parte en él, sino que lo dirige y coordina, pues de ella surgió esta peculiar y original idea. Su iniciativa consistió en lo siguiente: escribir una novela con otros autores de cualquier parte del mundo que tengan Ataxia de Friedreich. Los autores podían escribir en su lengua vernácula, ya que la obra iba a a ser traducida a varios idiomas por un magnífico equipo de traductores profesionales que colaboran con BabelFAmily. (Asociación benéfica que respalda la obra. www.babelfamily.org)
Después de leer el primer capítulo de esta fascinante novela se han sumado ya otros escritores a este proyecto: autores de Australia, Méjico, Portugal, Sudáfrica, EEUU, Inglaterra, España... El proyecto ya está en marcha, y la novela crece día a día. Cada autor conduce un capítulo en el que pone voz a un personaje de esta novela apasionante y plural en el que tienen cabida todos los estilos, desde el relato histórico hasta el género fantástico. Una trama que, a modo de hilo conductor, confiere unidad al relato sin constreñir la libertad creadora ni el estilo de cada autor.
Un viaje en el tiempo y en el espacio que nos irá desvelando un enigma, un terrible secreto sepultado durante más de un siglo. La historia comienza en EEUU a mitades del siglo XX, para retroceder de forma ingeniosa, al territorio alemán de principios del siglo XIX . De este modo se presentan dos historias paralelas, en distintos siglos y lugares, que sorprendentemente, confluyen en un revelador capítulo. Por supuesto, la Ataxia, es un importante
protagonista en las dos historias.
El esfuerzo merece la pena ya que los fondos resultantes de la publicación de la novela se destinarán a investigación biomédica en Ataxia de Friedreich. Para conseguir el objetivo que se persigue, hay que ser capaces de impactar a la opinión pública a escala mundial. Para ello hará falta que todos los conocemos esta cruel enfermedad, actuemos de forma sinérgica y que la obra llegue a publicarse en varios países.
Por encima de los límites geográficos, más allá del perfil y nacionalidad de cada asociación, los pacientes de Ataxia de Friedreich, hablan un mismo lenguaje global. Su mensaje llega claro y nítido: “¡Curemos la Ataxia de Friedreich!”